Día Mundial contra el Cáncer, una conversación necesaria con información y sin tabúes
Santo Domingo.- Cada año, más de 18 millones de personas son diagnosticadas con cáncer en el mundo, y las proyecciones indican que en los próximos años esta cifra podría aumentar hasta en un 70 %. Son números que confirman la realidad ineludible
de que el cáncer no es un problema lejano ni excepcional, y sin embargo, sigue siendo una de las enfermedades de las que menos se habla abiertamente en la sociedad.
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora este 4 de febrero, la doctora Nelly Muñoz, radioncóloga del Instituto Nacional del Cáncer (INCART), señaló que el silencio y la desinformación siguen siendo factores que influyen negativamente en la prevención y el diagnóstico oportuno de la enfermedad.
“Cuando no hablamos de cáncer con información correcta, surgen los mitos, aumenta la ansiedad y muchas personas se paralizan. Todavía existe la creencia de que el cáncer es una sentencia de muerte, cuando hoy es una enfermedad que en muchos casos puede curarse o controlarse”, explicó la especialista.
Ese temor, señala, es una de las razones por las que muchas personas evitan hablar del tema hasta que la enfermedad toca a su entorno más cercano. El cáncer se asocia al dolor, al sufrimiento y a la muerte, y mencionarlo genera ansiedad. “A veces preferimos pensar que no nos va a pasar, como una forma de protegernos emocionalmente. Pero cuando llega a alguien cercano, deja de ser algo lejano y nos obliga a mirarlo de frente”, afirmó.
El problema, advierte la doctora Muñoz, es que ese silencio tiene consecuencias. Cuando el cáncer solo se menciona en fechas conmemorativas y luego desaparece de la conversación pública, se pierde una oportunidad clave de educar, prevenir y detectar
a tiempo. La falta de información puede llevar a decisiones equivocadas y a un sufrimiento innecesario.
Desde su experiencia clínica, la especialista observa una diferencia clara entre los pacientes que llegan informados y aquellos que nunca habían hablado ni escuchado sobre cáncer antes de recibir un diagnóstico. “Los pacientes que tienen información previa suelen sentirse más tranquilos, hacen preguntas y participan activamente en su tratamiento. En cambio, quienes no, llegan con más miedo, confusión y muchas dudas que incluso les cuesta expresar”, explicó.
La información, sostiene, no elimina un diagnóstico, pero sí cambia profundamente la forma en que se vive. “Informarse a tiempo da herramientas, da calma y, sobre todo, esperanza”, subrayó.
Parte de esa información clave tiene que ver con reconocer señales que con frecuencia se ignoran por desconocimiento. Pérdida de peso sin causa aparente, cansancio excesivo que no mejora con el descanso, fiebre frecuente sin explicación, cambios en la piel o en lunares, heridas que no cicatrizan, sangrados inusuales, tos persistente, alteraciones en los hábitos urinarios o intestinales y la aparición de bultos en cualquier parte del cuerpo son signos que deben motivar una consulta médica inmediata. La doctora Muñoz recordó que existen más de 100 tipos de cáncer, que pueden afectar la sangre, la piel, órganos internos o glándulas, y que todos somos susceptibles a desarrollarlos, dependiendo de los factores de riesgo. Por eso, insistió en la necesidad de promover una cultura de detección oportuna y de educación continua en salud.
Aunque no todos los tipos de cáncer pueden prevenirse, sí es posible reducir el riesgo adoptando estilos de vida saludables, como mantener una dieta balanceada, realizar actividad física regularmente, evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, protegerse del sol y acudir a chequeos médicos de rutina.
“Hablar de cáncer es una forma de cuidarnos. Cuando rompemos el silencio, el estigma se debilita y aparece algo fundamental, que es la posibilidad de prevenir, tratar y vivir con esperanza. El cáncer no se enfrenta desde el miedo, se enfrenta con información, apoyo y acción”, concluyó la especialista del INCART.
