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Cada año en el mes de septiembre, se busca promocionar un Mejor Acceso a la Atención para Niños y Adolescentes con Cáncer en todo el Mundo. En los niños, el cáncer suele simular otras enfermedades, ya que los síntomas pueden ser los mismos que los de infecciones, procesos virales y ¨dolencias comunes¨.

En cada año, durante todo el mes de septiembre se realizan actividades de sensibilización sobre el cáncer en niños, niñas y adolescentes, por esto es importante socializar y compartir conocimiento sobre la importancia del diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno en cada caso.

Cada año en el mes de septiembre, se busca promocionar un Mejor Acceso a la Atención para Niños y Adolescentes con Cáncer en todo el Mundo así como enfatizar la detección temprana del cáncer en los niños para poder ofrecer un tratamiento específico para cada paciente. Esta iniciativa es promovida por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y por todas las instituciones en pro de la lucha contra el cáncer en los niños a nivel mundial, es importante recordar que el Lazo Dorado simboliza la fortaleza de los niños para afrontar tan terrible enfermedad, ya que se le compara con el metal precioso que le da nombre: el oro.

El cáncer es una enfermedad que no solo ataca a los adultos sino que puede producirse en niños, niñas y adolescentes, en esta población, los cánceres pueden ocurrir repentinamente, sin síntomas precoces, y tienen un alto índice de curación. El cáncer más común en los niños es la leucemia. Otros cánceres que afectan a los niños son: tumores cerebrales, linfomas, tumores de retina, tumores abdominales y sarcomas, entre otros. Los síntomas y el tratamiento van a depender del tipo de cáncer y de lo avanzada que esté la enfermedad. El tratamiento puede incluir cirugía, quimioterapia y/o radioterapia.

Está comprobado que si el cáncer se detecta a tiempo hay mayor probabilidad de que el menor sobreviva e incluso es curable en más del 70% de los casos, siempre y cuando estos sean detectados de manera temprana. En muchos países latinoamericanos el cáncer ocupa la segunda causa de muerte en niños mayores de 1 año y se pronostica que 14 de cada 100,000 serán diagnosticados con enfermedades malignas. La demora en la referencia y el inicio tardío del tratamiento puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Hay signos y síntomas que pueden ayudar a un diagnóstico oportuno

Signos y Síntomas

En los niños, el cáncer suele simular otras enfermedades, ya que los síntomas pueden ser los mismos que los de infecciones, procesos virales y ¨dolencias comunes¨. Por lo tanto, es básico que los padres, los maestros, los médicos de atención primaria y los pediatras estén preparados para la detección de cualquier patología oncológica. Entre los posibles síntomas que debemos tener pendientes están:

1. Mancha blanca en el ojo que se observe principalmente al tomar una fotografía en la carita del niño, con flash, esto podría hacernos pensar en un retinoblastoma (tumor del ojo).

2. Aparición de Masas o ganglios inflamados que crezcan sin control, por lo general no dolorosas y de contextura gomosa en cuello, axilas, región inguinal, etc.

3. Abdomen distendido o que crezca rápidamente lo cual podría explicar el crecimiento de una masa que podría ser un linfoma, un tumor de los riñones o un neuroblastoma, entre otros.

4. Palidez, Moretones, sangrados sin causa aparente que traduzcan alteración en la médula ósea, que es la ¨fábrica de sangre del cuerpo¨.

5. Dolor de cabeza persistente y vómitos mañaneros inexplicables que podrían poner en evidencia un tumor del sistema nervioso central (cerebro).

6. Fatiga, cansancio, debilidad que nos hagan pensar en afectación sistémica generalizada.

7. Fiebre de origen desconocido, sin causa aparente que pueda enmascarar una leucemia, un linfoma o un cáncer ya metastásico (cuando el cáncer se riega en el cuerpo ).

8. Falta de apetito, Pérdida de peso o sudoración abundante inexplicable, donde el niño empape la cama de sudor, estos podrían ser signos de un linfoma.

9. Dolor de Huesos o lesiones Oseas sin motivo aparente que pudieran orientar a pensar en un tumor de hueso denominado osteosarcoma o incluso leucemias.

10. Infecciones a repetición que denoten que ¨algo no va bien¨, ya que pudieran evidenciar desequilibrios del sistema de defensa de los niños por lo cual habría que investigarlos.

En al menos 85% de los casos se suelen presentar estas señales, por lo tanto, es importante que los niños que presenten cualquiera de estos síntomas durante varios días o semanas, sean llevados con un médico especialista para que se investigue oportunamente. Para poder llegar a un diagnóstico certero es importante que los niños sean evaluados por un oncólogo pediatra, quien en base a la historia clínica y el examen físico de los pequeños deberá realizar las pruebas (sanguíneas, de líquidos corporales o de citometría de flujo), los procedimientos (aspirados medulares o biopsias) y estudios de imágenes (radiografías, tomografías o resonancias magnéticas) que lleven a delimitar la lesión o el estadio de la enfermedad, es básico estudiar e investigar la existencia de posibles metástasis (diseminación cercana o a distancia) con el fin de poder ofrecer un tratamiento adaptado al estadio y grado de la enfermedad.

De acuerdo a la estadística actual, los niños que viven con esta enfermedad pueden curarse si se les detecta a tiempo. Ante estos hechos es básico ofrecer terapias integrales basadas en la evidencia científica y la ética, con un enfoque para cada niño de manera individualizada, con el fin de ofrecer una mejor calidad de vida. Cuando estos signos de alarma son detectados a tiempo, el porcentaje de curación aumenta considerablemente.


Publicado en el:  Periódico El Nacional

 

 


Por: Dra. Wendy C. Gomez – Oncologa Pediatrica 
| Gerente del Centro de Oncologia Pediatrica, COP – INCART.