El Cáncer de Próstata es una enfermedad tumoral que  se  presenta  en  hombres como un problema clínico relevante, cuya evolución natural es la resistencia al tratamiento. Esta resistencia esta  principalmente  determinada por el nivel de avance de la enfermedad al momento de la detección o diagnóstico.

En el 2019, según la sociedad Americana  de  Oncología  fueron  diagnosticados con Cáncer de Próstata solo en Estados Unidos unos 174,650 hombres. Proyecciones estadísticas según los datos recopilados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), concernientes a la  morbilidad  y  mortalidad  por Cáncer de próstata  en las Américas iniciadas en el 2012 con  proyección  al  2030,indican  que hasta la fecha en Centro América y el Caribe, el Cáncer de Próstata es la Principal causa de mortalidad por Cáncer en hombres.

En la actualidad el mayor porcentaje de casos diagnosticados (90%) ocurre     en hombres mayores de 65 años y rara vez ocurre antes de los 40 años.

Es importante saber que la tasa de sobrevivencia indica el porcentaje de hombres que viven en un intervalo  de tiempo  de por lo  menos 5  años luego de haber sido diagnosticados, la misma está directamente relacionada, con el hecho de si estamos frente a una enfermedad metastásica (que afecta a otro órgano) o no metastásica.

Esta tasa de supervivencia, cuando la enfermedad está en estadio local o regional (limitada a próstata) es de casi un 100%, pero para los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata que se ha diseminado a otras partes del cuerpo al momento del diagnóstico, la tasa de supervivencia, a 5 años  se reduce a un 30%.

Por lo cual debemos hacer énfasis en la prevención que se logra mediante la evaluación médica de todo paciente en edades de riesgo con la realización de estudios, que según las actualizaciones del 2020 de la NCCN (National Comprehensive Cáncer Network) para la prevención y/o  detección  del  Cáncer de Próstata incluyen:

  • Determinación de línea de base con su correspondiente indicación del Antígeno Prostático Específico (PSA) inicial del paciente al momento de su evaluación.

Los estudios respaldan la indicación de la prueba de PSA a hombres entre  55-64 años. Estos datos varían según la etnia del paciente especialmente si     son Afroamericanos, por el riesgo que presentan de padecer de Cáncer de próstata a edades más tempranas, por lo que  la  prueba  del  antígeno  prostático específico en este grupo de pacientes se debe indicar a partir de los  40 años.

  • Antecedentes familiares del paciente, a fin de determinar si presenta un alto riesgo genético que pudiera predisponer a la aparición de un cáncer de próstata, como es el caso de los pacientes con antecedentes en la familia de Cáncer de mama, Ovario y Páncreas.
  • Realización en el examen físico del  Tacto Rectal, ya  que dicha evaluación  es considerada como de Referencia para la  determinación  de  Canceres  de alto grado que se asocian con pacientes que presentan valores normales de   PSA sérico. Es importante saber que un tacto rectal sospechoso nos brinda la información necesaria para la realización de una biopsia.
  • Se deben indicar estudios especifico cuando sea necesario tales como Resonancia Magnética Prostática Multiparamétrica y en caso de  ser  pertinente la indicación de biopsia prostática transrectal ultrasonográfica o transperineal.
  • Identificar y captar las enfermedades prostáticas benignas que pudieran ser de importancia como factores de riesgo.
  • Al ser determinados los pacientes de riesgo y tomando en consideración su expectativa de vida, es importante la Investigación de las líneas germinales BRCA 1-2 y análisis de biomarcadores

Los tratamientos en el cáncer de próstata están regidos por lineamientos internacionales basados en estudios científicos, los mismos son de fácil utilización por el paciente y sus efectos secundarios son bien tolerados, estos tratamientos incluyen:

Cirugía, Tratamientos de bloqueo hormonal, indicados ya sea para enfermedad local (limitada a próstata) y para enfermedad metastásica (que se extendió fuera de     la próstata) en este último caso se indicaran los mismos ya como primera y segunda línea de tratamiento.

Este manejo hormonal consta de inyecciones sub-cutáneas e intramusculares y  de tratamiento oral a base de pastillas los mismos serán administrados ya sea  de forma mensual, trimestral, semestral, o de forma diaria en el caso de la    vía oral. También otras modalidades de tratamiento son la Quimioterapia y Radioterapia que serán utilizadas individualizando la magnitud de la enfermedad de cada paciente.

En conclusión considero debemos hacer hincapié en la prevención y/o detección temprana, que en lugar de solo buscar una detección de cáncer de próstata, nuestros esfuerzos estén dirigidos a buscar  una  detección  “temprana” de dicho mal, ya que de esto dependerá la supervivencia del paciente y su calidad de vida, así como el menor uso  de  tratamientos  invasivos y de alto costo.


Publicado en el:  Periódico El Nacional


Por: Dra. Katty del Pilar López
Oncóloga Clínica
| Servicio Oncología Clínica INCART