El cáncer, dependiendo de su tipo, tamaño, ubicación y si ha hecho metástasis o no, puede ser tratado de diferentes maneras. El tratamiento puede incluir: cirugía para extirpar los tumores y tejidos circundantes afectados, radioterapia que utiliza rayos X de alta energía para detener el crecimiento y eliminar las células cancerosas y los medicamentos como la quimioterapia que se usan para destruir o ralentizar la tasa de crecimiento de células cancerosas. Durante el tratamiento, los pacientes con cáncer pueden necesitar de una transfusión, debido a la pérdida de sangre durante la cirugía, o para compensar algunos efectos secundarios de los fármacos quimioterapéuticos, ya que estos no pueden diferenciar entre las células cancerígenas y las células normales.

Los pacientes con cáncer que reciben tratamiento de quimioterapia disminuyen la capacidad de producir nuevas células sanguíneas con llevando esto a no poder reemplazar las células que han sido destruidas. Esto conduce a la caída de los recuentos celulares de la sangre y, por lo tanto, puede ser necesaria la transfusión de glóbulos rojos y / o plaquetas. Las transfusiones ayudan a manejar los síntomas que experimentan los pacientes debido al bajo recuento de células sanguíneas y les permite continuar con su tratamiento.

Los pacientes tratados con cáncer Hematológico (leucemia y linfoma) se ven afectados significativamente, debido a que sus propias células sanguíneas no tienen un funcionamiento correcto y el tratamiento recibido para la enfermedad, afecta también su capacidad para producir suficientes células sanguíneas saludables. Su recuento sanguíneo puede llegar a ser muy bajo, haciéndolos propensos a infecciones que amenazan la vida y a sangrados. Sin transfusiones de sangre, muchos de estos pacientes no pueden recibir su tratamiento y por tanto su enfermedad se agrava.

Una sola donación puede potencialmente ayudar a más de una persona, una unidad de sangre se puede separar hasta en cuatro componentes utilizables, que son Glóbulos Rojos, que ayudan a llevar el oxígeno a los órganos vitales; las Plaquetas, que forman parte de los bloques de construcción de coágulos; Plasma, la parte líquida de la sangre que también contiene factores de coagulación y crioprecipitado que se compone de factores de coagulación, que ayudan a detener el sangrado.

El proceso de donación, dura alrededor de una hora, e incluye el examen de salud, procesamiento de documentos y período de recuperación. El tiempo real para la donación (Extracción de la sangre) dura sólo 8-10 minutos para una donación de sangre total, pero si se elige donar sólo una parte de la sangre, como plasma o plaquetas el tiempo podría ser más largo. Los componentes sanguíneos individuales se donan a través de un proceso llamado aféresis. Cabe destacar que sólo los individuos que pasan un proceso de selección inicial para hacerlo, pueden donar.

 

Recomendaciones para antes de la donación:

• No acudir a donar sangre en ayunas, de la misma forma si has consumido alimentos pesados debes esperar al menos dos horas para realizar tu donación.

• Comunica al personal si has realizado un esfuerzo físico prolongado o si te sientes nervioso.

• Debes informar al personal que te atiende si vas a realizar esfuerzo físico mantenido, vas a conducir vehículos, realizar trabajos en alturas, manipular maquinas o útiles peligrosos, en algunas situaciones es mejor posponer la donación.

 

Recomendaciones para después de la donación:

• Puedes reanudar tu actividad física habitual después de media hora si te encuentras bien, sin embargo se debe evitar actividad física intensa el resto del día.

• Evita esfuerzos o cargar pesos con el brazo en que se realizó la punción. La mayoría de los hematomas se producen por incumplir esta recomendación.

• No hacer cambios bruscos de posición, ya que podría tener sensación de mareo.

• Consume abundantes líquidos (agua, jugos, leche,…)

• Evita las bebidas alcohólicas y fumar durante las dos horas siguientes a la donación.

• Si sangras un poco por lugar de la punción, eleve el brazo por encima de la cabeza aplicando presión suave y continua por 10 o 15 minutos, en caso de continuar con el sangrado debe comunicarse con el personal de Banco de Sangre.

Dra. Arleni Castillo Toribio
Médico Hematóloga
Directora del Banco de Sangre